Asignación: competencia, 1° premio
Cliente: Raiffeisen Schweiz
Socio del proyecto: Pipilotti Rist
Función: Öffentlicher Raum
Período de planeamiento: 2004–2005
Período de construcción: 2005
Área: ca. 4600 m2
Equipo del proyecto: Carlos Martinez, Roland Schneider, Koni Lauber

Entrando en el barrio, entre las calles: Vadjanstrasse, Schreinerstrasse, Gartenstrasse und Kornhausstrasse ya se ve antes de dar el primer paso y se percibe , la intención principal del concepto del proyecto: un rojo fuego, insólito (extraordinario) pavimento suave de granulado de goma atrae las miradas sobre sí, seguro de sí mismo, y representa con ello, la intención de un gesto seductor, se abre así el carácter introvertido y heterogéneo del barrio. La percepción del barrio de Raiffeisen, como un anterior conglomerado de superficies desordenadas y funciones de tráfico. Se ha transformado, el pavimento actual agrupa todos los lugares y zonas desordenadas en un todo homogéneo, que se extiende tentadoramente hasta la zona peatonal.
Especialmente en su calidad de agradable paso al caminar y su tacto, el pavimento crea una alfombra cómoda, como característica creadora de identidad y al mismo tiempo una base para una atmósfera seductora.

La idea de una “Lounge“ pública y accesible, modela por consiguiente la dirección propia y un carácter homogéneo y armónico, pero también crea dentro del barrio una calidad de la estancia apropiada, en un lugar cercano al centro de la ciudad. Los muebles como asientos para tumbarse , bancos y mesas se desarrollan como formas libres sobre la alfombra roja. La superficie uniforme del suelo está colocada y se percibe como una tela sobre todos los muebles, esto a pesar de su resistencia a favorecer cada contacto.
Las formas amorfas de los muebles con su suavidad y confortabilidad entran en un intencionado contraste con la precisión dura de la construcción del entorno que los rodea.
La alfombra representa la idea de la Lounge y conlleva esta atmósfera hasta en las fachadas de los edificios presentes. Esta relación de espacio interior y exterior parece un regresar, ya que las fachadas exteriores de los edificios se interpretarán como paredes interiores de papel pintado de la Lounge.
Aqui es donde el diseño rompe con lo que estamos acostumbrados a ver en el espacio público. Lo habitual es ver categorías muy claras, como: calles, aceras, plazas y parques. En la Stadtlounge todo se difumina con este revestimiento homogéneo. El noble material y la impresión de que la señalización fija se pueda mover, ironizan el bosque de señales existentes, pero al mismo tiempo las acepta como muebles propios de una lounge.

La reducción de la vegetación a cuatro grandes árboles Ginko, fueron elegidos como una filosofía de reflexión y por el color claro de sus hojas. En verano, dichas hojas son de un color verde uniforme y en otoño se ponen repentinamente amarillas, produciéndose la caída de todas las hojas, prácticamente a la vez, formando así un juego de colores sobre el rojo.

Los cuerpos de luz amorfamente formados y de grandes dimensiones, alumbran cuanto sea neceario, así como, también crean la luz escénica del barrio. Flotan sobre el espacio de la calle encontrándose colgadas por hilos de acero, como enormes esculturas de luz, las cuales definen el espacio hacia arriba. Dentro del barrio, los cuerpos de luz que se repiten continuamente, construyen un nivel que define la Stadtlounge hacia arriba.
Desde el exterior de la Stadtlounge, las vistas por los cañones de las calles de luz escénica y poco habitual, hace que reluzca hacia los barrios colindantes. Las escenas de luz cambian según los eventos y la situación de la Stadtlounge.
Las burbújas iluminan en el espectro de colores del cielo. El verde no figura en la paleta de colores.

Stadtlounge como escenografía

En apoyo a las diferentes zonas de utilización, una Lounge presenta al barrio como consecuencia de zonas que son las dedicadas a funciones como: guardarropas, recepción, Business Lounge, vestíbulo, etc.
La óptica borrosa de la frontera entre las zonas de estancia y las de circulación , incluyendo el color del pavimento, surten efecto al mismo tiempo, como freno psicológico para los conductores de vehículos, reforzando así la atención a los peatones y siendo más conscientes aún, de reducir la velocidad.
La reducción de la corriente del movimiento, a través de la sensibilización del conductor incluye de nuevo algo fundamental, como es intensificar la calidad de la estancia en los espacios exteriores del barrio. La vivificación de los espacios urbanos a través de la oferta de la calidad de las estancias, provoca al mismo tiempo un engranaje con los barrios vecinos. El barrio Raiffeisen se abre a partir de ahora hacia el exterior, mientras invita al público de la ciudad hacia el interior de una sala de estar para los ciudadanos, en la que ellos mismos tienen prioridad frente al tráfico.

Subversión como principio mental de construcción

El concepto del proyecto no diferencia la intervención artística y la arquitectónica. Así, representa la idea de Lounge el análisis artístico invariable de gran importancia, con el tema „espacio urbano y público“, pero también con las características especiales del lugar. No sólo a través de la dosificada medida de estilo de la ironía se quiere incluir en el concepto algunos puntos que se ponen en duda.
Uno de los principios más importantes en el diseño de la “Stadtlounge“ (citylounge), es por lo tanto romper con lo que estamos acostumbrados a ver. Esta forma de subversión puede entenderse como principio artístico, para evocar a las asociaciones en las que se confia, pero esto en cierto modo distanciarlo, para evocar una nueva imagen para visitantes y usuarios. Así, se hace sentir automáticamente por ejemplo, la entrada del suelo rojo de granulado de goma de la “Stadtlounge“ como una pista de deportes, la cual evoca, a través del entorno colindante y la sobre formación del mobiliario urbano, en cierto modo, recuerda a una alfombra roja formal. Ambas sensaciones consiguen en su combinación un nuevo e inusual sentir del espacio.

La ambigüedad de estas sensaciones y memorias se sale de tal modo del cálculo, para energizar a cada visitante consciente y subconscientemente, así mismo, el lugar se acerca para adquirir la variedad de interpretaciones individuales de su distribución mental, tanto como sea posible. Lejos de cada ideología didáctica o programada, es el objeto del concepto, hacer imposible una interpretación correcta. El perfeccionar y con ello distanciar la señalización de la calle, se integra de igual modo sin ataduras en el concepto de la subversión, como el coche recubierto de granulado de goma, que ocupa permanentemente un estacionamiento y lo hace inservible para otro vehículo. Así el espacio, aquí llamativo será reinterpretado, la carrocería también permanece e invita a sentarse y tumbarse. El objeto antes móvil se convertiría en mueble fijo, mientras que , el coche domina el espacio urbano en este lugar, como “si pudiese virar bajo la alfombra“. Además, es de importancia el reconocimiento del valor de la forma del coche, para evocar una vez más la ambigüedad del uso de un artículo de lujo.