A la hora de pensar su propia vivienda, la arquitecta Gabriela Barrionuevo decidió reflejar su filosofía de vida y proyectó una casa simple, por dentro y por fuera. Sobre un lote con orientación Noroeste que recibe la puesta del sol, edificó el lugar donde se depositan sus sueños, sus afectos y sus recuerdos de familia y de viajes, en un estilo decididamente moderno, de líneas rectas y en diálogo permanente con el paisaje y el cielo. Dicen que una casa se convierte en un hogar cuando sus dueños la conquistan. Con Casa Blanca eso sucedió desde que fue deseo y croquis sobre una hoja de papel.

Granítico pulido y sin pulir
Tarquini
Mármol de Carrara
Hormigón Visto
Melamina

El ingreso se da a través de un patio lateral, un remanso que va envolviendo a quien llega en el clima de la casa. El exterior es de Tarquini y el camino está trazado por granítico sin pulir.

El mismo estudio se hizo cargo del paisajismo y aseguró otoños y primaveras proverbiales plantando ejemplares de ginkgo biloba, acer palmatum, álamos piramidales, liquidámbares, calas, helechos y rosales en lugares estratégicos del jardín.

La continuidad entre interior y exterior era esencial. En este programa, la galería cumple un rol protagónico y prolonga la experiencia del living y comedor. En ella, como en el resto de la casa, el cielo raso es de hormigón visto y los pisos, de granítico in situ pulido y sin pulir. El mobiliario es ecléctico, de orígenes varios: juego de mesa y sillones símil rattan adquiridos en Australia, piezas de anticuario, mesa de madera diseño Barrionuevo-Sierchuk, sillas Mar del Plata y lámparas traídas de Turquía.

Una espacialidad amplia, fluida y luminosa y una decoración que dio lugar a muebles de herencia llenos de significado. El baño se resolvió con piso granítico, paredes de estuco, mesada de mármol de Carrara con bacha in situ, bañera Atlantis de Ferrum y grifería Deca. Se abre hacia un patio interno con muros de Tarquini, piedras blancas y plantas crasas. En el pasillo, las paredes de yeso se pintaron satinadas y la luz cenital crea distintos climas según las estaciones y las horas del día: la teatralidad de la arquitectura.

En la cocina el equipamiento es de melamina blanca con canto de aluminio, Cato. La mesada, de Carrara, el mármol utilizado en toda la casa. Banquetas italianas Callegari y grifería Hansgrohe.