Imagine un material con una resistencia superior, que prácticamente no necesita mantenimiento y que permite contar con superficies continuas de gran extensión y un mínimo espesor. Que viene en una enorme variedad de colores y acabados, y que encima de todo es ecológico. Eso es Neolith, un material que además puede ser cortado a medida por cualquier marmolería.

Neolith es una piedra sinterizada que se puede aplicar tanto a interiores como a exteriores: pisos, mesadas, parapetos, fachadas, baños y mobiliario. Y como tiene unas características físicas y mecánicas únicas, logra que su rendimiento supere ampliamente los estándares de mercado resistiendo a todo tipo de manchas, abrasiones, altas y bajas temperaturas y también a los rayos UV.

Fabricado a partir de diversos materiales granulados -provenientes del granito (que otorga dureza), del vidrio y del sílice (para sumar estabilidad química) y de óxidos naturales (que dan lugar a las diferentes tonalidades)-, Neolith trae consigo una tecnología pionera en la que reside el secreto de sus prestaciones: la sinterización. Se trata de un proceso que replica en unas pocas horas la forma por la cual se crean los pétreos a lo largo de miles de años y que básicamente consiste en someter a las materias primas a unas condiciones altísimas de temperatura y presión.

Otra de las características de Neolith es que se presenta en grandes formatos: 3,2 por 1,6 metros es la medida de los módulos más grandes, lo que representa un tamaño industrial nunca antes visto y una cualidad muy buscada por los arquitectos, ya que contribuye a que las superficies se lean continuas minimizando las juntas y aportando además ventajas estéticas e higiénicas. A eso se suma su mínimo espesor (vienen placas de 3, 6 ,12 y 20 milímetros), lo que lo vuelve súper fácil de transportar y colocar y de lo más versátil en cuanto a sus posibilidades.

Es ese fino espesor el que justamente habilita a trabajar con módulos mucho más grandes. Mientras el mármol pesa 60 kilos y el porcelanato 30 kg por metro cuadrado, Neolith en 6 milímetros -que suele utilizarse para pisos y fachadas- solo 15 kg/m2, y el de 3 mm sólo 7 kg.

La gama de colores es bien amplia y pueden además crearse tonos y formatos a medida según cada proyecto. Y los acabados son a la vez muy variados: más o menos pulidos, mate, rugosos o con diseños inspirados en elementos naturales como maderas, metales, tejidos y mármoles.

Neolith está alineado a todos los requerimientos de construcción verde: utiliza hasta un 50 por ciento de materias primas recicladas y es en sí ciento por ciento reciclable. De ahí que a partir de su uso las construcciones pueden sumar puntos LEED (Leadership in Energy & Environmental Design), el sistema líder en certificación de edificios sostenibles.

En suma: hablamos de un novedoso material arquitectónico que combina lo mejor de las materias primas naturales con tecnología de última generación. Un aliado para ofrecer soluciones constructivas resistentes, durables, estéticas y de vanguardia.