Un estudio realizado en 2017, por el Lighting Research Center (LRC) ubicado en Nueva York, demostró que los trabajadores de oficinas que recibían una gran cantidad de luz diseñada para estimular el reloj biológico que regula las funciones fisiológicas del organismo durante un ciclo regular de 24 horas, y que coincide con los estados de sueño y vigilia, también conocido como ritmo circadiano, experimentaban un mejor sueño y menores niveles de depresión y estrés, en comparación con aquellas personas que trabajaban en un ambiente poco iluminado.

El equipo de investigadores de LRC, midió los niveles de iluminación de 109 participantes que estaban ubicados en cinco edificios, especialmente diseñados para maximizar la disponibilidad de luz natural en su interior. Los resultados mostraron que incluso en oficinas abiertas con amplios ventanales, los trabajadores no recibían la suficiente luz como para estimular el reloj biológico durante la jornada laboral. Esto estaba relacionado con múltiples factores como la época del año, la nubosidad, la orientación del escritorio o la posición de las persianas.

Debido a estos hallazgos, el equipo de LRC se planteó el objetivo de demostrar que una iluminación artificial complementaria, podría utilizarse para garantizar que todos los usuarios de la oficina recibiesen la suficiente luz durante la jornada laboral. Para ello se realizó un nuevo estudio, instalando una nueva iluminación diseñada para estimular el ritmo circadiano, y poder evaluar si esta podía reducir la somnolencia, y aumentar el estado de alerta, la vitalidad y energía.

Se utilizaron iluminación cenital donada por CREE, y lámparas de escritorio diseñadas por LRC, que proporcionaron la iluminación para estimular el ritmo circadiano durante los dos días que duró la intervención. Además, los participantes del estudio respondieron cuestiones sobre sus hábitos de sueño, estrés y aspectos más subjetivos relacionados con la vitalidad y energía.
Los resultados del estudio mostraron que con esta iluminación, los trabajadores recibieron cantidades significativamente más altas de estímulos circadianos durante el trabajo en los dos días de intervención, en comparación con un día de evaluación inicial que precedió a la intervención. Las valoraciones de somnolencia padecidas por los trabajadores se redujeron significativamente durante los días de intervención y, según la hipótesis, también informaron sentirse significativamente más vital, enérgico y alerta durante ese tiempo.
Estos resultados demuestran que los sistemas de iluminación especialmente diseñados para suministrar una luz que permita estimular el ritmo circadiano, especialmente al principio de la jornada laboral, puede reducir la somnolencia de los trabajadores y al mismo tiempo mejorar su estado de ánimo y alerta.

Fuente: JOSÉ ENRIQUE ÁLVAREZ EL 6 MARZO, 2018 EN HUMAN CENTRIC LIGHTING, INVESTIGACIÓN, LED