Nuevamente el diseñador Cristián Mohaded toma de la industria masiva, como es la de las alfombras, un material de descarte para aplicarlo a un objeto de contemplación que se convierte en una provocación sensorial desde el uso no convencional de un material.




NINHO* utiliza los orillos —de descartes— del tejido de un telar de la producción de alfombras; que a través de la superposición de capas de este material se da lugar a volúmenes que parecen crecer como envolvente del objeto como una suerte de contención perimetral.



Esta vez se presenta una nueva serie de objetos —mesas de centro y lámparas— que se suman a la colección de espejos y contenedores presentados en Gallery Serge Bensimon (Paris) en el 2017. Productos de formas curvilíneas que acompañan las superficies generadas por los pelos.



El material se presenta así como un pelaje rígido que conforma volúmenes y superficies definidas. Su aspecto y color natural remiten al exterior de un nido, de ahí su nombre.