La artista multidisciplinaria Carolee Schneemann no fue ajena a la controversia. Creando obras de manera activa desde fines de la década de 1950, sacudió el mundo del arte con su película Meat Joy, una celebración visceral de 1964 con bailarines semidesnudos que se mueven en un ensueño orgiástico con carne y pescado crudos. Desde entonces, la nativa de Pensilvania ha continuado abriendo nuevos caminos a través de disciplinas, sorprendiendo y cautivando a las audiencias con su performance, fotografía, instalación y videoarte, conceptualmente extraordinarios y visualmente atractivos.