La silla Drop fue diseñada por el arquitecto y diseñador industrial Arne Jacobsen en el año 1958 como parte de su obra maestra, el legendario SAS Royal Hotel (ahora conocido como Radisson Bru Royal Hotel) en Copenhagen. La silla fue originalmente producida junto a las sillas Swan y Egg, pero se hicieron en un número muy limitado y exclusivamente para el hotel, luego de 50 años su producción se reanudó en el 2014.