Esta residencia de dos plantas se caracteriza por sus amplias terrazas dominadas por balaustres, desde las cuales se observa el río Luján. Sus techos de pizarra le otorgan una impronta francesa.

En el acceso principal a esta casa se sitúan dos escalinatas de mármol pulido brillante, iluminadas por una lucarna de la cual, además, se desprende una lámpara colgante. El resto de los interiores se caracteriza por un estilo sofisticado y refleja la pasión del propietario por las motos.

La pileta de esta casa se ubica cerca de las zonas sociales con vista al río. Las galerías se configuran también como áreas importantes de la casa.

Las terrazas del terreno en diferentes niveles fueron logradas gracias a la rectificación de la pendiente. El muelle presenta la particularidad de estructurarse como una zona social más, cercana al río. En los alrededores de este espacio se encuentran las embarcaciones del propietario. Además una importante cochera resguarda su colección de autos.