Mi principal intuición en la lectura del espacio vacío, es responder a la misma, a través de mis sentidos. Vi una oscuridad elegante, oí jazz, pude sentir el gusto de una limonada con una hoja de menta, olí raviolones a la tinta negra de calamares y sentí la textura del terciopelo y un lino bordado en mis manos.
Conserve la caja arquitectónica del lugar y pinte sus paredes y carpinterías con el color Mica Negra de Alba. Fui muy estricta en la elegancia del espacio y por ello el mismo es monocromático casi en su totalidad con la incorporación solo del color amarillo presente en muy pocos elementos dentro del lugar. La madera maciza de petiribí, los herrajes sobrios y el acero aportaron calidez y un look contemporáneo muy cuidado. Se rompió la simetría casi perfecta con la iluminación y una alfombra. Se buscó una línea única y especialmente diseñada por el estudio para cada uno de los muebles.
En el Studio uno puede trabajar, estar entre amigos y eventualmente dormir.

Premio Mercedes Malbran de Campos: MEDALLA DE PLATA A LA ARQUITECTURA Y DISEÑO DE INTERIORES MERCEDES MALBRAN DE CAMPOS