Ubicación
París, Francia
Período
2005 – 2013
Cliente
Ministerio francés de cultura y comunicación representado por DAF, Dirección de Archivos de Francia
Arquitectos
Massimiliano and Doriana Fuksas
Diseño interior
Fuksas Design
Área
108,136 metros cuadrados
Programa
Archivos (220 habitaciones de depósito en 10 pisos), oficinas, salas de lectura (160 asientos), sala de conferencias (300 asientos), sala de exhibición, garage (207 lugares)
Constructor general
Bouygues Construction
Consultores
Ingeniería: BETOM Ingégnierie
Acústica: ALTIA
Diseño del terreno: Florence MERCIER
Control: SOCOTEC
Fachadas:Kyotec
Escenografía de la sala de conferencias: Architecture and Technique
Colocación de muebles de rayonnage: SAMODEFF
Mobiliario de espacios públicos: JAMES Ebéniste, the technical BETOM Ingégnierie
Intervenciones artísticas
Antony Gormley
Pascal Convert
Susanna Fritscher
Archivos
Altura 40 metros, largo 163 metros, ancho 48 metros
220 habitaciones de depósito en 10 niveles
Sala de lectura
Material de fachada: vidrio opaco y aluminio
Volumen de satélites
6 volúmenes de satélites en comunicación
Material de las fachadas: vidrio, Aluminio lacado en color claro
Sala de conferencias
300 asientos, asiento “Carla” para Poltrona Frau por Doriana and Massimiliano Fuksas
Estacionamiento
5000 metros cuadrados, 161 lugares subterráneos y 46 exteriores
Fechas
Proyecto ganador de un concurso con cinco estudios seleccionados entre 120 participantes
Junio 2008: finalización de las excavaciones arqueológicas
Mayo 2009: notificación de obras adjudicadas a Bouygues Building, Ile-de-France – Public Works
Junio 2009: comienzo de obra
Septiembre 2009: puesta del primer cimiento
Diciembre 2009: finalización de los cimientos
Octubre 2010: finalización de la estructura de concreto
Marzo 2011: finalización de la estructura de acero
Mayo 2011: agua en las cuencas
Apertura: 11 de enero del 2013

El proyecto de los Nuevos Archivos Nacionales de Francia saca su inspiración de la realidad circundante, de la ciudad como una coexistencia de caos y orden. El concepto nace y se forma de esta dualidad que se encuentra reflejada en la organización del complejo.

La opción inicial era investigar el sitio y sus características, tanto en contextos territoriales como socio-culturales, para revelar una identidad única. El trabajo, por lo tanto, ha sido pensado siguiendo el principio cardinal de la arquitectura, de crear espacios de acuerdo a las necesidades de las comunidades que lo ocupan.

El diseño de los Nuevos Archivos Nacionales de Francia ha perseguido la intención de enfatizar el paisaje geográfico y arquitectónico del área de Pierrefitte sur-Seine Saint Denis, donde se encuentra el edificio.

El complejo no fue diseñado con una arquitectura autorreferencial, sino más bien como un trabajo que pudiera contener la memoria e identidad colectiva, mientras se encuentra abierta, al mismo tiempo, a expresiones artísticas contemporáneas. No fue pensado con una perspectiva contemplativa, sino en perspectiva del descubrimiento, la investigación y la participación de la audiencia.

Este proyecto está compuesto de dos “cuerpos” principales: uno se extiende horizontalmente, “suspendido, liviano, transparente”; el otro con una tensión en altura, “anclado al piso, imponente, reflexivo”.

El primero, que se estira hacia la ciudad, consiste de volúmenes voladizos llamados “satélites” en donde se encuentran las oficinas, la sala de conferencias y el área de exhibiciones. Las fachadas, mayormente vidriadas, brindan luz y transparencia a los volúmenes de diferentes proporciones, que se siguen el uno al otro y se superponen en “suspensión” en las superficies de agua.

El edificio donde se encuentran los Archivos es un monolito imponente pensado como un lugar dedicado a la memoria y a la investigación. Allí se encuentran los documentos de archivo y el área de lectura. Las fachadas del monolito se encuentran cubiertas por una “piel” de aluminio que corre a través del volumen, excepto por algunas inserciones vidriadas que permiten el ingreso de la luz natural en el área de lectura y la ruta de entrada. El “noble” edificio escultural, con una cuenca en parte sobre él mismo, recuerda a la idea de un objeto precioso, un cofre de tesoros, que se refleja en la cortina de agua.

Las cuencas se insertan entre el edificio de los Archivos, los volúmenes “satélite” y el pie de los volúmenes satelitales. Sobre estas se encuentran pasarelas que crean una conexión tanto con los volúmenes voladizos como con los dos “cuerpos”. La cortina de agua se convierte en un vehículo de cambio para la arquitectura, vacíos de diseño y nuevos espacios, gracias a los reflejos y al juego de luz natural creado por los cortes de los volúmenes suspendidos y la “piel” del monolito.

Las fachadas de ambos “cuerpos” siguen una geometría alargada que se repite en el revestimiento de aluminio del edificio de los Archivos y en las fachadas de vidrio de los volúmenes “satelitales”.

Entre el monolito y los volúmenes “satélite” se encuentra la obra de Antony Gormley. Un precioso objeto escultural que se eleva desde la cortina de agua por debajo, señalando la fuerza de la misma. Esto rediseña los espacios en una forma contemporánea, serpenteando a lo largo de las fachadas del complejo arquitectónico. Las caras geométricas articulan la obra a lo largo de su pasaje y dan vida a la estructura de una cadena de decaédros, que se refleja y proyecta a sí mismo, entre la cuenca de agua y la superficie espejada de los volúmenes.

Una sala de doble altura da la bienvenida al visitante. El efecto “suspendido” de los volúmenes “satélite” se encuentra resaltado por la intervención artística de Susanna Fritscher, la cual, a través de un toque minimalista que consiste de techos falsos y “sábanas” de acero inoxidable sombradas en rojo, enfatiza la interacción entre la arquitectura del complejo y las líneas de los volúmenes “satélite”. El color rojo brinda profundidad a los volúmenes que sobresalen horizontalmente a alturas diferentes, creando al mismo tiempo un juego de sólidos y vacíos, entre material e inmaterial.

La entrada conduce a las áreas dedicadas al público: el área de lectura, la sala de exhibiciones y la sala de conferencias. Los asientos para la sala de conferencias, “Carla” de Poltrona Frau, realizados en tela color rojo, es de arquitectos Fuksas. La silla se forma por dos planos que se intersectan y rotan hacia atrás, asiento y apoyabrazos, como una flor. Una forma medida, minimalista.

Los interiores se caracterizan por espacios largos que brindan una visión en conjunto que permite percibir inmediatamente la importancia de la unicidad del lugar.

La importancia del contexto, y por lo tanto la importancia del territorio, asume una forma concreta en el paisaje de intervención realizado por Florence Mercier. Su diseño de espacios verdes ha creado una verdadera interacción entre naturaleza, arquitectura y audiencia. El camino verde que introduce y lleva al visitante por el complejo es como un escenario que alterna geometrías, figuras, colores y sombras.

Un proyecto que busca generar emociones, dos “cuerpos”, dos “mundos” conectados simbólicamente por pasarelas que, con una referencia cruzada constante, crea una identidad que se encuentra arraigada en la memoria del pasado con una mirada hacia la contemporaneidad y el futuro. El proyecto refleja la identidad y la memoria que pertenece a Francia y a toda la humanidad.