Una vez consolidada y protegida convenientemente la antigua nave, mientras no se retomen las obras para construir la nueva sede del MUHBA, se decidió abrir el recinto al público.



Para hacerlo se han construido unos baños provisionales y se ha preparado una exposición que quiere ser una muestra de lo que se verá en el futuro.



El proyecto quiere resolver con un solo gesto la intervención y propone una gran lámpara colgada en el medio del espacio, dibujando un anillo de luz que separa el perímetro exterior, dedicado a alojar una exposición de larga duración sobre la ciudad de Barcelona, del espacio interior destinado a acoger exposiciones temporales y presentaciones.




La gran lámpara es un elemento de grandes dimensiones a la escala del edificio que pone en valor la riqueza de las texturas interiores y la sección de planta basilical del recinto