Cliente, idea: Klinik Bellavista, Dr. Gerald Stiegler
ubicación: Speicher/CH
función: Clínica oftalmológica y viviendas
unidades de vivienda: 4 pisos de lujo
arquitectura: Carlos Martinez Architekten
arquitectos a cargo: Carlos Martinez, Alexandra Tilgner
periodo de proyecto: 2013 – 2015
periodo de construcción: 2015 – 2016
volumen (SIA 416): aprox. 24’500 m3
superficie (SIA 416): aprox. 7’400m2
Fotografias: Petra Rainer, Adrien Barakat, Daniel Ammann

Para el diseño de esta clínica oftalmológica se puso el foco en la importancia de la herencia histórica del lugar. Fue aquí donde, en 1403, se libró la batalla de Vögelinsegg, mediante la cual el pueblo de Appenzell, Suiza, consiguió su libertad. A partir de este significado se desarrolló un volumen a modo de roca, que recuerda la firmeza de esos primeros tiempos.

El edificio se erige inteligentemente sobre el borde del terreno, abriéndose hacia el lago Constanza.

A pesar de su considerable tamaño, disminuye su dominancia a través del uso del color negro, y de los tres pliegues mediante los cuales se adapta a la topografía. La superficie rugosa de hormigón negro acentúa el carácter rocoso del volumen. La compacidad del edificio se desmaterializa y aligera en su parte media mediante una cinta horizontal de vidrio. El corazón de la clínica se localiza en este sector del edificio. El acristalamiento provee a su vez una estructura rítmica a la fachada, y otorga al edificio un aspecto claro y una cierta ligereza. Todos los locales que alberga, tanto las salas de tratamiento y habitaciones, como así los quirófanos, se orientan hacia el norte, brindándose al paisaje y otorgando a su vez la necesaria privacidad.

Las ventanas de suelo a techo proveen condiciones de luz natural y traen el entorno al interior del edificio. El vidrio, con transparencia electrónicamente regulable, se adapta en cada momento a las condiciones de pacientes con ojos sensibles.

Cuatro exquisitos pisos de lujo se localizan encima de la clínica, retranqueados respecto de la fachada. Allí se encuentra el mismo lenguaje arquitectónico con una reducida paleta de materiales y una fuerte relación entre el interior y el exterior.

El edificio impresiona por la integración de un complejo programa en una forma coherente y expresiva. La clínica está en servicio desde octubre de 2016, y es un ejemplo exitoso de como una estructura asume los condicionantes del programa y los desafíos de su ubicación. Más allá del juego entre lo histórico y lo contemporáneo, está la excepcional calidad que hace de esta clínica un edificio extraordinario.