Proyecto: Abdenur Arquitectos – Abdenur Pablo, Abdenur, Juan Pablo, Ferreyra Facundo, Castagneris Agustin
Colaboradores: Josefina Diaz (dis. Int.)



Ubicación: La Cuesta Villa Recidencial, Cordoba, Argentina
Superficie: 415 m2


Año: 2017-2018
Fotografias: Gonzalo Viramonte




La vivienda en La Cuesta es una pieza de arquitectura asentada sobre un terreno en desnivel ubicado en la localidad de La Calera, Provincia de Córdoba. Materializada en un sistema tradicional, la casa ofrece espacios de privacidad y tranquilidad así como también espacios de encuentro y reunión. El objetivo del proyecto fue hallar el equilibrio entre esta dualidad.




El ingreso a la vivienda se genera a través de un hall distribuidor a medio nivel, donde en planta alta se encuentra el área privada distribuida en tres dormitorios: el dormitorio principal que posee a la ciudad como telón de fondo separado de el a través de un ventanal a lo largo de todo el espacio, con su baño en suite y su vestidor; del otro lado del corredor se encuentran los otros dos dormitorios que se vuelcan hacia el frente de la vivienda, coincidiendo con el nivel peatonal del exterior.



A través de un filtro vertical generado por un revestimiento metálico, se conforma la fachada de la vivienda, austera y simple, marcando ritmo, homogeneidad y sobre todo permeabilidad. En planta baja se sitúa el área social, los espacios se encuentran dispuestos de modo que la conexión con el exterior y las visuales estén siempre presentes, donde la transición es sutil y la fluidez es perceptible visualmente.




En este nivel los espacios van mutando su condición de privacidad paulatinamente, comenzando en un patio ingles íntimo, atravesando las áreas sociales y galería, rematando en el perfil urbano como límite lejano.



Separado del estar y la cocina por una piel vidriada aparece el patio inglés con un cálido rincón de fuego que funciona como espacio de contención donde se percibe una atmosfera de intimidad y serenidad. Sus límites se conforman por visuales hacia el interior de la vivienda y dos grandes muros escalonados tratados con materialidades diferentes.



Para lograr esta atmosfera de calidez, el solado se resolvió de madera (guayubira) que en conjunto con la vegetacion acentúan y buscan rescatar la conexión con la naturaleza. Los espacios sucesivos al patio son el comedor, estar y la cocina, la cual en la búsqueda de la trascendencia del habitar cotidiano, prolonga la mesada en una barra suspendida de mármol black cosmic con capacidad para 8 personas.



Finalmente, como nexo con el paisaje distante y con un uso netamente social, se encuentra la galería exterior equipada con asador, comedor y estar al aire libre vinculada con el solárium y la piscina al cual se puede acceder sin necesidad de ingresar a la vivienda.
Mediante la gradual transición de espacios, los ingresos diferenciados y los filtros permeables la vivienda logra que los espacios de intimidad y los de reunión convivan en completa armonía.