Arquitectos:  SY, Rodrigo Schiavoni, Adán Yenerich
Ubicación: Av. Vélez Sarsfield 186. Córdoba, Argentina.
Colaborador: Alejandro Mendoza Brizio
Área: 140m²
Año Proyecto: 2016
Fotografías: Gonzalo Viramonte

El encargo consistía en la instalación de una cafetería para una cadena de franquicias, con la particularidad de que el cliente quería cambiar la imagen de la marca y adaptar la propuesta a un entorno urbano dinámico y con público joven procedente de las universidades cercanas. Durante el proceso fue necesario acordar los cambios con los departamentos de marketing y arquitectura de la empresa, hecho que sumado al acotado presupuesto, condicionaron gran parte de las decisiones tomadas.

El local está ubicado en la planta baja de un edificio de oficinas, es profundo, con escasa luz natural y sus pisos oscuros acentúan esa característica, por lo que todas las estrategias se orientaron a crear una atmósfera luminosa y cálida a partir de rediseñar el mobiliario, variar la paleta de colores y utilizar los materiales de manera efectiva.

Originalmente, el local no contaba con un ingreso desde la calle y fue necesario dotarlo de uno, para ello, retranqueamos la mitad de la fachada y allí ubicamos las nuevas puertas de acceso. El resto de las modificaciones se limitaron al agregado de tabiquerías, la ejecución de nuevas instalaciones y la aplicación de revestimientos.

Esta cadena de cafeterías apoya gran parte de su identidad de marca en el uso del color naranja, junto al marrón y el crema. Les propusimos algunos cambios para darle un aire más fresco y renovado. Reemplazamos el marrón por el gris, conservamos el naranja y el crema como soporte de esa identidad e incorporamos blanco en una alta proporción.

Esta nueva base cromática se aplicó fundamentalmente en el mobiliario, las mesas, el banco corrido y la silla. Esta fue diseñada a partir de la clásica silla de bandas para terrazas y la llamamos silla Mediterránea.  La lámpara colgante también es un diseño que desarrollamos para esta cafetería, la bautizamos Aló.

Utilizamos dos materiales para establecer una relación con el oficio de la panadería, la madera natural y el revestimiento de ladrillo. A partir de un listón de pino impregnado, resolvimos las estanterías, el cerramiento del sector de horneado y las patas que adicionamos a los exhibidores provistos por la empresa. El efecto de ladrillo visto, logrado con un revestimiento cerámico pintado de blanco, está dispuesto en pequeñas superficies pero muy presente en la percepción del ambiente.

Utilizamos un rayado a 45 grados para resolver el divisorio que lo separa del hall de ingreso al edificio, el cual no era factible de ser modificado. Este recurso gráfico simple y económico, de rayas blancas y esmeriladas, permite el paso de la luz, desdibuja los quiebres del divisorio y es un elemento que otorga gran personalidad e identidad a la propuesta.