Nombre del proyecto: BF 81
Firma de arquitectos: Fernando Paál
Correo electrónico de contacto: fernando@estudioparalelo.arq.br
Arquitectos principales: Laura Peters e Julia Park
Ubicación del proyecto: Santa Cecília
Año de finalización: 2018
Área construida bruta: 150 m2
Créditos de las fotos: Ricardo Bassetti
Ingeniero estructural: Edison Fernandes da Silva

Este apartamento forma parte de las innumerables cubiertas olvidadas de los edificios de los años 50 en São Paulo. Que absorbe las plantas de los dos apartamentos por piso tipo de ese pequeño edificio en Santa Cecilia, cada uno con aproximadamente 60 metros cuadrados, y organiza, de forma curiosa, el espacio a la época que se hizo.

Después de 20 años cerrado, los propietarios compraron el apartamento y junto con eso, compraron también la pelea de una obra grande y bastante estructural, que necesitaría mucha planificación y paciencia, ya que todas las instalaciones hidráulicas del edificio pasaban por dentro de las paredes (no había registro de esa tubería y por lo tanto fue necesario cazarla) y necesitaban ser actualizadas y movidas para permitir que los espacios conversas, conforme a la principal solicitud de los clientes.

Además de esta fluidez absolutamente importante en el proyecto, algunos materiales originales fueron mantenidos como la granilita de la escalera y el piso de taco de peroba rosa, ambos restaurados, pero otros fueron rehechos, como los marcos en hierro con pintura electrostática y el suelo en ladrillo hidráulico terracota que remite, de forma abstracta, las formas originales encontradas allí. La carpintería y marmolería entran sólo como coadyuvante en blanco diamante, granito gris andorinha levigado, y para puntuar, en Carvalho americano, lo que en verdad son las preciosidades originales del apartamento.

Una curiosidad resultado de la demolición fue dejado expuesto y apenas pintado de blanco. Las paredes que dan al exterior son en realidad dobles, ya lo largo del proceso se descubrió que fueron hechas así para facilitar la concreción de los losas. Los pilares de la demolición fueron tratados pero mantuvieron el aspecto rústico para evidenciar lo que antes eran paredes y ahora son espacios completamente distintos.

El resultado es un espacio limpio, de líneas simples y una organización clara; sin jerarquía de espacios y que trae claridad por todos los rincones fortaleciendo aún más las características originales del edificio.