Nombre del proyecto: Asilo de ancianos de la Santa Casa de la Misericordia, Ponte de Sor, Portugal
Ubicación: Avenida Manuel Pires Filipe (Avenida Marginal)
Arquitectura: Nuno Piedad Alexandre
Colaboradores: Susana Castillo, Nidia Brígido, Vasco Tomás
Estructuras:  Rogério Alves
Otras especialidades: José Duarte, Gonçalo Santos, Hélder Hormiga

Este edificio ha comenzado su construcción en 2015 y ha sido completamente finalizado en 2018. Se trata de una estructura residencial para ancianos con 10 habitaciones dobles y 4 habitaciones individuales, prefiriendo 24 camas, teniendo todas las habitaciones sanitarias propias.


Este edificio pretendió colmatar una necesidad de camas adicionales teniendo funcionalmente algunos servicios compartidos con una unidad de cuidados continuados contigua al mismo. Se creó una conexión interior y se establecieron algunas circulaciones funcional entre los dos.

La volumetría propuesta nace del aprovechamiento del área de lote disponible y de la necesidad de conexión al edificio existente para establecer el espacio mínimo a la viabilidad programática del proyecto. El concepto se asume en este principio y en la obtención de una vivencia muy particular y dirigida a los usuarios. El volumen se desmaterializa a través de la proyección de las habitaciones fuera del mismo, en que se distorsionan los planos de fachada en la búsqueda de un momento formal irrepetible que se traduce en atmósferas y lecturas de espacio singulares como que el asumir de una especificidad que cada usuario debe tener.

La atención al usuario fue siempre el principal objetivo, siendo la “captura” de la mayor área posible de paisaje / espacio exterior para el interior de cada cuarto la mayor concreción. El cambio del plano de fachada interior de un cuarto con 2,70 m de pie directo en un plano exterior de fachada con 3,5 / 4,5m de altura de cierta manera trajo una luz antes inaccesible.

La complejidad geométrica que resulta define y marca la imagen del edificio que al introducir una expresión de elementos verticales tuvo como objetivo establecer una relación con la envoltura arbórea y con la marcación de los edificios a lo largo del arruinamiento del edificio. En resumen el proyecto resulta de un programa, un concepto de vivencia y una relación con la malla urbana.