El Instituto de Investigaciones Biotecnológicas se encuentra ubicado en el Campus Miguelete de la Universidad de San Martín, provincia de Buenos Aires. El edificio alberga actividades relacionadas con la ciencia, la educación y la investigación. Se implanta en un master plan sobre las vías del ferrocarril Mitre y se desarrolla longitudinalmente con vistas a la Avenida 25 de Mayo, arteria principal de acceso al predio. Esta nave cobra protagonismo frente a la diversidad edilicia de la avenida y la velocidad del tránsito vehicular y ferroviario.

Implantación

Planta baja

Planta primer piso

Planta segundo piso

Planta tercer piso

CONCEPCION

Un espacio de intercambio científico y cultural trasciende su uso específico como laboratorio convirtiéndose en un edificio para la democratización de la investigación y la ciencia. La característica de este laboratorio radica en el concepto innovador de su planta tipo abierta y libre, donde laboratorios y puestos de trabajo se encuentran articulados por la circulación, espacios de equipamiento y reuniones. La escalera, los vacíos y los puentes conforman una pieza única que da un clima de paseo y recorrido donde el vínculo de las personas que lo utilizan es constante.



ORGANIZACIÓN

El edificio posee una planta baja y tres pisos. En la planta baja se desarrolla un gran espacio público donde se ubican el sector administrativo, aulas teóricas, laboratorios escuela y el auditorio. En relación franca y transparente con el verde del campus, el interior y el exterior se confunden y los límites se desdibujan generando la sensación de estar en un espacio abierto. En el 1° y 2° piso se ubican las áreas de laboratorios. Naves amplias y despojadas permiten el desarrollo de las góndolas de investigación. Estos espacios se encuentran abastecidos por recintos específicos de alto grado de requerimiento en cuanto a seguridad y tecnología. En el 3° piso se desarrollan actividades de esparcimiento, comedor y dormitorio para visitantes.



JUEGO DE CONTRASTES

Un dibujo de rayas horizontales y una caja negra misteriosa dialogan en un juego de armoniosa tensión. El hormigón como material plástico, un tapiz dibujado con el encofrado, donde se destacan las franjas de textura de tablas y las arenadas. Los vanos generan volumen, a veces la piel pasa por delante y otras, en el juego de los llenos y los vacíos, se completa por delante con carpintería. Luces y sombras arman un dibujo dinámico que cambia con el correr de las horas y de las estaciones. Frente a la contundencia de su morfología, el edificio se apoya suave sobre el paseo universitario, casi transparente, dejando colar el verde del campus en el interior. Una explanada invita al acceso. La masa de hormigón se perfora de manera diferente hacia las vías del ferrocarril. Un mismo concepto, para otra velocidad de visualización y otro uso interior. El interior es predominantemente blanco y los brillos juegan un papel fundamental. Las divisiones son virtuales materializadas por vidrios que limitan pero que unen a la vez. El uso del color corresponde a los volúmenes de equipamiento técnico y los núcleos verticales de circulación.




SINTESIS

Un edificio que desafía las pautas preestablecidas para un programa de laboratorios, donde la materia prima es el intercambio, plasmado en el recorrido de la circulación y espacios abiertos. Combina una fuerte presencia volumétrica exterior con un interior donde la luz es quien limita los espacios en un juego de brillos y transparencias.