Nombre del proyecto: Hubertus
Ubicación: Valdaora (I)
Estudio de Arquitectura: noa* (network of architecture)
Fecha de finalización: Mayo 2016
Tipología: Hotel

Entre el cielo y la tierra

El hotel Hubertus está ubicado en Valdaora, al pie del famoso área de ski y senderismo Kronplatz, en el valle Puster, con una altitud de aproximadamente 1350m.

El establecimiento familiar fue mejorado generosamente y agrandado con 16 nuevas suites, una cocina nueva con restaurante y “Stuben”, una zona de entrada con vestíbulo, recepción y bodega; y un área de ejercicios y relajación on terrazas panorámicas. La nueva pileta de 25m funciona como un nexo entre lo viejo y lo nuevo, resaltando la esencia de este proyecto de renovación compresiva.

Al crear una fachada unificada y alternante con troncos de alerce, noa* conecta lo “viejo con lo nuevo” en una forma consistente. La apariencia homogénea, siguiendo con la topografía natural del área, crea una bease teatral para el diseño de la nueva pileta, la cual se encuentra entre las alas nuevas y viejas del edificio, flotando entre el cielo y la tierra…

El desafío clave en el proyecto era crear un nexo entre el edificio ya existente y el nuevo diseño, para así poder mantener una apariencia uniforme y consistente. Los troncos de alerce descortezado, utilizados como elementos de fachada multifuncionales para el edificio existente y el nuevo, logran crear esta conexión estética. Los elementos de la fachada multifuncional de troncos descortezados, crean un nexo óptico entre lo existente y lo nuevo, manteniendo la apariencia homogénea del proyecto.

No sólo apoyan la dinámica de la fachada curvilínea. Sino que también funcionan como pantallas solares, divisores de cuartos y protectores contra la lluvia, asentando aún mas el sentimiento de privacidad y además formando la base estática para la piscina y fachada en voladizo.

El diseño de la parte construida más recientemente está tipológicamente orientada hacia la ya existente área de alojamiento. Además, la forma fluida del nuevo diseño, que se hace especialmente evidente en la vista en planta, sigue la topografía del paisaje existente con su pendiente empinada y lineas de contorno.

Dinámicas rítmicas

Los troncos de árboles como estrechos pilares de madera doble, funcionan como una envoltura unificadora para el proyecto creando una estética continua.

La nueva pileta, que imponentemente descansa en medio de las dos alas de alojamiento, parece una roca flotante, venida a descansar en el sitio, con vistas al valle. Los bordes ocultos de la piscina, mantenidos en piedra de color antracita, abolen la brecha entre la piscina y el paisaje, creando la impresión de que el agua fluye hacia la nada, desapareciendo entre la piscina y el paisaje.

La pileta alude metafóricamente a un lago de montaña, ubicado en el asombroso paisaje montañoso del Patrimonio Mundial de la UNESCO, las Dolomitas…

Las nuevas balaustradas de metal perforadas y recubiertas de polvo, reemplazan a las viejas de madera y se fijan en forma de flauta curvada. Con sus tonos terrosos y la perforación, permiten acceso a la vista y al mismo tiempo aumentan el sentimiento de privacidad. La paleta de colores fue usada para toda la fachada, creando una envoltura homogénea en la construcción. A través del uso de un color marrón, cálido y terroso, derivado de la paleta de colores del paisaje que lo rodea, se alcanzó un diseño uniforme.

El diseño de la fachada con troncos descortezados continúa en el nuevo área de recepción, que con su diseño como rotonda permite una entrada máxima de luz natural. Las curvas topográficas pueden ser vistas como la influencia clave para el proceso de diseño y no solo son evidentes desde el exterior, sino también desde el interior del edificio. Esto permite que la división entre el interior y el exterior, frío y caliente, antes y después, desaparezca casi completamente…

Entre el cielo y la tierra

Lo novedoso del proyecto es la nueva pileta suspendida, flotando como una roca natural sobre el ala de alojamiento. Sin ningún límite visible, con un ancho de 5m, una longitud de 25m y una profundidad de 1,30, la pileta en cantilever puede ser vista como completamente única. La posición de la pileta, que flota 12m por sobre el piso, y su borde extremo, le da al nadador la sensación de estar flotando sin gravedad entre el cielo y la tierra. Esta impresión está reforzada por el frente de vidrio y una ventana al fondo de la pileta.

Vistas especiales

En el jardín existente a nivel del sótano, el nuevo espacio de relajación circular y empinado está encajado perfectamente en el área del jardín. Además en esta parte del proyecto, el diseñado sigue el lenguaje del ala de alojamiento y área de entrada. El cielorraso del cuarto de relajación está vidriado completamente y cubierto radicalmente con vigas de madera. Una distribución imprecisa de las vigas permite una vista excelente a través del techo vidriado.

Caracterización de chalet

Los nuevos cuartos en el anexo, con su frente vidriado y con balcones que apuntan al este, permiten la entrada de luz natural. Estufas contemporáneas interpretadas en las habitaciones crean un ambiente de sala de estar, mientras que los divisores de sala de madera descortezado crean un vínculo con el exterior y su fachada. Por último, también las curvas del balcón siguen el tema principal del gesto fluido, y celebran el proyecto como uno, que a través de la conversión y la nueva construcción se encuentra en una fuerte conexión con el paisaje circundante.